¿Te han dicho que cuentes ovejas para dormir? Esta recomendación es un clásico. Sin embargo, cuando se sufren trastornos del sueño, hay que aplicar mejores técnicas que ayuden a alcanzar ese descanso realmente reparador.
El estrés, la ansiedad, un ajetreado estilo de vida… Son diversas las causas que provocan insomnio. La falta de sueño puede ser pasajera, durar pocos días o un par de semanas. Lo único cierto es que, de no tratarse a tiempo, es probable que se convierta en un problema crónico y que afecta a la salud.
Lo ideal es dormir entre 6 y 8 horas diarias ¿Lo estás haciendo? Si por más ovejas que cuentes el sueño no llega, entonces tienes que continuar leyendo. Estas cuatro técnicas seguro te ayudarán a conciliar el sueño más rápido.
La técnica de los 120 segundos
¿Crees posible quedarte dormido en solo 2 minutos? Este método ha tenido 96% de efectividad en las tropas militares estadounidenses.
Consiste en cumplir una serie de pasos en ese tiempo:
- Acostado relaja los músculos de la cara. Incluso la lengua y la mandíbula.
- Una vez que logres calmar la musculatura, deja caer los hombros.
- Luego suelta los brazos, primero uno y luego el otro.
- Inhala y exhala para llevar la calma hasta el pecho.
- Es momento ahora de relajar las piernas. Inicia por los músculos y finalmente, las pantorrillas.
- Una vez que separaste el peso de todo tu cuerpo, es momento de eliminar los pensamientos. Repite por unos 10 segundos “no pienses, no pienses”.
No te preocupes si fracasas en el primer intento, hazlo durante varios días. Cuando logres perfeccionar el hábito tendrás un descanso placentero.
La técnica 4-7-8
Con este método cada vez más popular, puedes quedarte dormido en solo 60 segundos. Fue ideado por el profesor de la Universidad de Harvard, Andrew Weil.
Sigue los siguientes pasos:
- Cuando ya estés acostado, cierra la boca e inhala a través de la nariz contando hasta 4.
- Aguanta la respiración durante 7 segundos.
- Expira el aire de tus pulmones alargando la exhalación hasta 8 segundos.
- Hazlo tres veces consecutivas más, para que el cuerpo entre en un estado de relajación profunda.
La técnica de la bolsa de agua caliente
Si tu problema son los despertares nocturnos, colocar una bolsa de agua caliente en los pies será de ayuda. El calor dilata los vasos sanguíneos provocando una relajación en todo el cuerpo y ayudando a lograr un estado de somnolencia.
También puedes hacerlo al estilo de la medicina tradicional china. Consiste en sumergir los pies en agua lo más caliente que puedes tolerar 30 minutos antes de acostarte. Se recomienda que la temperatura del agua esté entre los 38 y 43 grados.
¡Ojo! Es importante que esta técnica no la hagas inmediatamente después de comer.
La técnica para estimular la melatonina
La hormona encargada del sueño es la melatonina, y la oscuridad estimula su producción. Estudios demuestran que el ser humano duerme mejor cuando se crea en la habitación las condiciones necesarias para lograr un aislamiento lumínico y acústico.
Al alcanzar los niveles óptimos de melatonina, el cuerpo se relaja y desaparece el estado de alerta, produciendo así un mejor descanso.
Recuerda que cualquier técnica que elijas para lograr un sueño reparador debe estar acompañada de buenos hábitos alimenticios, y que practicar técnicas de relajación con frecuencia también te ayudará.

