LA NUBE SOÑADA
No sé por qué, pero en la imaginación, muchos tenemos el concepto idílico de colchón esponjoso y mullido, que luego no se corresponde con la realidad.
Quizá tampoco lo necesitamos, ya que se puede dormir bien sobre superficies con texturas y firmezas distintas a las de una nube, pero necesitar y querer son cosas diferentes.
Cuando me llegó mi nuevo colchón Kamaboo no esperaba una sensación así, había comprado una opción inteligente, natural y ecológica y mis expectativas estaban centradas en la calidad y el bienestar.
Mi alegría llegó en forma de abrazo confortable hecho solo para mí, cuando me lancé sobre el colchón y sentí esa sensación que sólo me imaginaba en sueños… Una nube en la que te hundes lentamente y te mantiene en una acogedora sensación de suspensión, como si flotaras… Y me enamoré.

Porque lejos de convertirse en un efecto pasajero, se quedó dejando huella cada noche, como un amor duradero.

